Oficio de tinieblas

Oficio de tinieblas
sclc/vlátido

jueves, diciembre 16, 2004

In albis

· In albis



A Giss, por sus ricas lecturas

Amanecer un día en blanco. Empezar de cero. Caminar desnudo por las calles, sin la más puta idea del pudor; otear por las tiendas, por las mentadas plazas de Tuxtla, por ejemplo, para que las niñas bien corran a la iglesia, sudorosas, a hacer la señal de la cruz, tomen un par de velas y se las metan por el culo.

O quizá sentarse en la banqueta, en la esquina de una casa de riquillos allá por Los Laureles, con un chingo de caguamas y chupar toda la noche, sin la mierda preocupación de que llegue la tira, se bajen de la camioneta y con esposas en mano apañen al cliente, lo suban y se lo lleven a darle una madriza por el libramiento norte.

Meterse a Vips a comer lo que sea, embarrarse los dedos y llevárselos a la boca, chuparlos, eructar y decir su puta madre, pinche mesera que sabrosa está, guiñarle un ojo e invitarla a coger con un estruendoso eructo, repitiendo la comida barata, light, que se desliza a través de los aparadores de la modernidad, de lo cool.

Entrar en los cajeros automáticos y en vez de retirar paga bajarse la bragueta y orinar en una esquina para esquivar, primero, la cámara vigía y, después, masturbarse ante la mirada complaciente de no sé quién hijodeputa.

Escuchar a Luzbel a todo volumen, presumiendo ese pasaporte al infierno que las monjitas quisieran tener; restregárselo hasta que se quiten las braguitas y se pongan a coger con el sacerdote, desandando el buen camino para tomar esas veredas lúgubres de la promiscuidad.

Darle en la madre a la Navidad y a este pinche capitalismo, emborrachar a Santaclós en “Las pepitas”.

Apagar la tele, que nadie compre más.

Amanecer en blanco y reinventarse, matar a Dios, mandar a la chingada las reglas, la moral, la ética, los valores, erigirse como el súper hombre, ser libre, anarco, punketo, aunque sea un solo día.

Nietzsche, cabrón, estabas loquísimo.



mentas: vlatido@yahoo.com.mx

2 comentarios:

nacho dijo...

Qué pues, el Navo me dijo que excribías acá, así que ando de visita por primera vez... Cuando mees en los cajeros ponte buzo de que no haya cola, luego empiezan a pegar de gritos todos los batos que van a mear ahí, je. Oye, te voy a dar un consejo de viejo: ni intentes matar a Dios, ni acabar con el capitalismo, no vale la pena. Cuando se murió Nietsche un bato puso un grafitti en el baño de un multicitado café de París (ahí donde se ponía hasta atrás un bato de apellido Casagemas (ya sabrás quién es), bueno, el letrero decía: "Dios existe, Nietsche ha muerto"). El capitalismo no lo va a acabar ni el pinche Michael Moore con sus rollos anti Bush, y menos el subco Marcos con sus rollos existencialistas, el capitalismo lo vamos a exterminar nosotros, los que no pensamos nada... jeje. Tenemos que lograr que el capitalismo muera de anorexia, de espasmo cerebral o de cirrosis intelectual, una de esas tres opciones. Bueno, aquí le paro. Por favor no leas mi blog, te lo suplico.

Mauricio Sáenz dijo...

MUHO MUY BUENO Y ENTRETENIDO REFLEJO DE LA GENERACION FASHION ARCHIREQUETERECONTRADICTORIA; UNO DE JOVEN QUISIERA SER COMO UD. VIVA LA IRREVERENCIA ENCARNADA EN UD.